Salir corriendo

Hoy me he dedicado a la reflexión, la meditación y la vida contemplativa, he repasado mis éxitos, fracasos y errores. He pensado de que forma y manera sacar adelante mis proyectos, de donde sacar la motivación que falta. He creado nuevos proyectos, emocionantes, he pensado en ti y, sobre todo, he pensado en mi. No te lo voy a negar, me han entrado ganas de salir corriendo, de ponerme la tirita antes de la herida, pensando en ti, en mi, en nosotros… entonces recuerdo todo lo aprendido y me doy cuenta que, una vez más, estoy pensando con las creencias y vivencias del pasado, proyectándolas en un futuro y desperdiciando el hoy, entonces es cuando decido soltar todo y digo “no sé”, no sé que pasara mañana ni dónde nos encontraremos, ni siquiera sé si nos encontraremos o tal vez ya lo hemos hecho y no volveremos a separarnos. No sé, no puedo controlarlo todo, es más, no puedo controlar nada, ni quiero, porque soy consciente que cuando intento controlar es cuando menos sé,  más dudas me asaltan y el miedo se apodera de mi, porque es imposible controlar algo que desconoces, porque no sé, porque no existe. Sólo éxito yo y ahora, y tú en mi, pero sólo en mi, ni siquiera sé si existes, porque no te conozco, porque te conozco desde mi percepción y esta depende de mi pasado y ya no es, no existe. Entonces ¿Cómo tener miedo de aquello que no existe? No tiene sentido, sin embargo, hoy he querido salir corriendo, porque creía saberlo todo, adivinar un futuro que es mi pasado y que ya no es, porque me he dejado llevar por suposiciones y estás no existen, no son, soy yo y mi imaginación haciendo elucubraciones que no hacen más que añadir sal a la herida, una herida que no cicatriza porque todavía no existe, porque las que existen se curan y las que no curan te matan… y sin embargo, estoy viva, estoy ahora, no soy quien era ayer ni sé quien seré mañana, estoy ahora y ahora puedo recordarte, pero recordar no es ahora, puedo imaginarte, pero no eres tú, puedo suponer pero no es cierto. Ahora estoy, soy, y tu eres conmigo y eres en otras personas, eres ahora. Mañana, mañana seremos ahora y el ahora nunca duele, porque ahora no existe el miedo, ni siquiera existes tú si no estas a mi lado, y ahora no estas a mi lado, ahora soy yo con este momento único. Así que, no, no voy a salir corriendo ni voy a ponerme la tirita antes de la herida. Porque no hay herida si no puedo quererte y no puedo hacerlo porque no sé quien eres y no sé quien eres porque siempre serás lo que yo quiera que seas. Y no puedo quererte porque no eres, sólo eres si estas a mi lado, y ahora no estas y cuando estas, cuando estas sólo quiero quedarme…. es de locos, como de locos es salir corriendo cuando nada te persigue y de locos es ponerte la tirita antes de la herida….

Nominada a los Premios Dardos

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Hace meses que no escribo nada, mil ideas en la cabeza, cientos de pensamientos que van y vienen sugiriéndome temas para darles forma con mis palabras, pero por algún motivo, no encuentro esas palabras, no es el momento o no creo oportuno hablar del tema. Cuando comencé con “Mis Entretelas” mi única intención era compartir mi punto de vista sobre experiencias y circunstancias que todos vivimos en el día a día, simplemente “reflexionar en voz alta” sobre lo humano, lo mundano, lo divino y no tan divino, ni tan siquiera tienen que ser experiencias propias ni señalan con nombre y apellido. Tal vez fue esto último lo que me puso freno, el juicio que algunas personas se hacen sobre todo lo que piensas o dejas de pensar, buscando siempre un ¿por qué dirá esto?, ¿a quién se referirá? sin pensar que es simplemente literatura, filosofía, pensamientos sobre todo aquello que nos rodea, sobre esas pequeñas cosas que forman parte de nuestra forma de ser, de actuar, de nuestros valores, moral e incluso de nuestra amoral o inmoralidad, en ocasiones.

Hoy, después de varios meses, he entrado porque quería hablar de los Angeles, es curioso, nada más entrar me he encontrado con uno, un Angel lanzándome un dardo que ha llegado directo a donde tenía que llegar, en forma de comentario que decía así;  Me gusta lo que cuentas, por eso espero que sigas escribiendo. Para animarte, te he nominado a los Premios Dardos http://milcosasquecontar.wordpress.com/2014/10/15/por-dar-en-el-dardo-nominada-a-los-premios-dardo/

Me siento orgullosa, me emociona el hecho de que milcosasquecontar, alguien a quien ni siquiera conozco, ni se su nombre, pero nos une la pasión por escribir y compartimos gustos, me echa de menos. Me emociona que le de la suficiente importancia a mis letras como para acordarse de mi a la hora de nominar a alguien que, como ella, parece que sabe dar en el dardo y justo, cuando siento que no tengo nada que contar, me anima a que continúe.

Solo por ese detallazo, por la satisfacción de saber que alguien disfruta con lo que escribo, por esa nominación y porque me ha llegado cuando tenía que llegar, voy a seguir adelante, porque todavía hay muchos dardos que tirar. Muchas gracias milcosasquecontar.

Ahora tengo que continuar con las reglas de la nominación, los Premios Dardo van en cadena, al final es el reconocimiento entre blogueros, nominando a aquellos que más te gustan y tienen tu respeto y admiración, por el motivo que sea.

Existen 3 reglas:

1. Incluir en la entrada la imagen del premio. Hecho

2. Mencionar y enlazar con la persona y el blog que te ha otorgado el premio. Lo he mencionado en varias ocasiones, pero las que hagan falta…. milcosasquecontar

3. Nominar y enlazar nuevos blogs que merezcan ese mismo reconocimiento. Nominar aquellos Blogs de los que soy seguidora, qué por algo será, aquí los motivos son personales e intransferibles. El resumen, porque siempre te aportan algo nuevo. Aquí van mis nominados

http://elcajondejorge.wordpress.com/       por ser claro, conciso y sincero

http://elblogdelcapi.wordpress.com/        Por su punto de vista crítico

http://lapizarradeyuri.blogspot.com.es/     Siempre me sorprende, la ciencia es la ciencia…

http://blogssipgirl.blogspot.com.es/         Porque merece un reconocimiento a la constancia y perseverancia, además del glamour que aporta 😉

http://lanubedospuntocero.wordpress.com/     porque siempre aprendes algo nuevo.

Enhorabuena a todos, y a los que no sigo y desconozco, porque darle forma a todo lo que quieres contar no es fácil, hacerlo público menos, cualquiera que se lo proponga tiene mérito y mi admiración va por delante.

TAL DÍA HARÁ UN AÑO

Así es, tal día hará un año, al igual que no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo aguante.

Todos hemos tenido días malos, semanas peores, meses muy negros, lo que viene siendo “una mala racha”. En esos momentos somos como burros con orejeras, no vemos más allá de nuestro problema, el mundo se nos cae encima, no sabemos cómo salir de la situación, no encontramos soluciones… ¡DIOS! ¡QUIERO DESAPARECER!, pero no podemos, seguimos con nuestro día a día y, de repente, nuestro sentimiento al respecto de dicha situación ha cambiado, nos hemos olvidado, quedó en el recuerdo o, como por arte de magia desapareció el problema.

Esto viene pasando desde que tenemos uso de razón, o incluso puede que antes y ni siquiera lo recordamos. Tal vez empezamos en la cuna, lloramos desesperadamente porque tenemos más hambre que el perro de un gitano (con perdón, que hay gitanos que les dan de comer muy bien a sus animales), tal vez en ese momento, desconsolados, lloramos histéricamente creyendo que esa sensación no va a pasar nunca, que jamas llegará un alivio para nuestro mal, cuando menos te lo esperas te enchufan la teta y se acabo problema.

Más adelante vienen los conflictos internos, sabes que algo no has hecho bien, tal vez una mentira a tus padres, un discusión con un amigo del cole, un bofetón a quien no debes, un suspenso, que se yo, mil cosas. Cuando te encuentras solo en la oscuridad de tu cuarto empiezas a pensar en todas las posibilidades que pueden existir en caso de que seas descubierto, tienes miedo, nada de lo que imaginas tiene buen augurio, será el fin de tus días, te mataran, te desterraran de tu ciudad, te señalaran con el dedo, hasta que finalmente Morfeo llega, te mece en su sueño y nunca más se supo.

Tendemos a exagerar, hacer montañas de granos de arena, sí granos, pero que en ese momento parecen el Everest que miras hacia arriba y no encuentras fin ni salida. Normalmente todo esto se agudiza por la noche, el silencio nocturno, la ciudad callada, la oscuridad, invitan a que tu imaginación se desborde, el corazón empiece a latir con más fuerza, te entren los sudores de la muerte… más cuando amanece, parece que el sol te ilumina dándote algo de esperanza alentadora. Bueno, no es tan grave como parece, seguro que alguna solución encuentro, bla, bla, bla… y cuando te das cuenta, ha pasado un año.

Seguro que ahora más de uno está pasando por alguna situación desagradable, dolorosa, conflictiva. Haz memoria, no es la primera y siento decirte que no es la última, recuerda la última vez que te encontrabas en un callejón sin salida, que tu vida había perdido el sentido y tú el norte. ¿Lo recuerdas? Sí, lo recuerdas y te imagino con una sonrisa, que bueno, ahora te ríes ¿Lo ves?. Pase lo que pase, tal día hará un año, nada es eterno, ni siquiera los problemas.

Cuando terminas con tu primer novio/a, con el segundo, tercero, cuarto… con cada una de las relaciones acabadas piensas que es el fin del mundo, que nada podrá curarte el corazón, te sientes destrozado, nunca más vas a confiar tus sentimientos a nadie, ya no crees en el amor. Hasta que te encuentras de nuevo en otros brazos, sintiendo mariposas en el estómago y convencido de que esta vez, esta sí, es la definitiva.

No sé como sucede, a veces como por arte de magia, otras, simplemente el tiempo lo pone todo en su lugar, pero todos y cada uno de los problemas que he tenido a lo largo de mi vida han pasado, de un modo u otro llega la solución. Piensa en todo lo que te ha sucedido y creías que no saldrías de esa, aquí estas, has salido, mejor o peor parado, pero has salido.

Con el paso del tiempo las dificultades van siendo mayores, incluso para esas hay alguna que otra salida. Podría empezar a debatir sobre la Ley de la Atracción, pero no es mi intención, hasta los más agoreros terminan saliendo, incluso aunque siempre piensen que están mal y son víctimas de todo y todos. Pero, aún sin entrar en ese debate, ya sabiendo de antemano que todo pasa y, que tal día hará un año, frente a cualquier problema lo mejor es buscar solución y si no se encuentra, no es viable, no ves salida, sigue con tu día a día, pasará, de alguna manera pasará y, tal día hará un año.

En estos momentos todos estamos consumidos por la crisis, a todos nos afecta en mayor o menor medida. Hemos tenido que adaptarnos, cambiar nuestros hábitos, la forma de vida, pero aquí seguimos y, te aseguro, que tal día hará un año. Cuántas veces me ha quitado el sueño un pago que se aproxima, el pago ha llegado, en la mayoría de ocasiones, aunque con retrasos, lo he podido solventar, de alguna manera la solución ha llegado, en este caso en forma de dinero, la cantidad que se necesitaba para cubrir la deuda. He perdido noches de sueño sin sentido, porque dejar de dormir no te soluciona nada, o sí, puede que te de por leer, que empieces a buscar entre tus libros una lectura que te motive y, ¡SORPRESA! el dinero que necesitas está entre sus páginas… no es lo más normal, lo sé, pero créeme que me ha sucedido. ¿La Ley de la Atracción? o ¿La Ley de Vida? esa ley que dice que todo pasa y que tal día hará un año.

Hay golpes que son más difíciles de digerir, la muerte de un ser querido. Nunca se está preparado para algo así, por naturaleza tenemos que vivir con resignación la muerte de nuestros mayores. Siempre pensaba que, el día que mi padre o mi madre faltaran yo, directamente, me moriría. Cuando un ser querido se va el dolor es indescriptible, piensas que no lo superarás, que no podrás continuar y seguir adelante. Con el tiempo, el dolor continúa, nunca desaparece, pero qué ironía, no te mueres, y sigues adelante, sigues con tu vida y aunque nunca dejan de estar en tu memoria y en tu corazón… pero inevitablemente tal día hará un año, aunque eso te duela porque no lo encuentras lógico, aunque cada año que pasa cuando miras atrás te sientes culpable de tener que continuar como si nada hubiera pasado, porque nos han enseñado a vivir con el dolor y la tristeza de la muerte, pero es cierto que la vida sigue y tienes que continuar con ella y con todo lo que venga y el dolor va cambiando de forma y aspecto y lo que creías que no podrías superar, ha pasado y tal día hará un año.

Precisamente por eso, quiero aportar un poco de optimismo; al fin y al cabo la vida es eso, hoy estoy arriba, mañana abajo y más abajo no se puede así que, no te preocupes en exceso, porque no te va a servir de mucho, de todos modos, hagas lo que hagas, pase lo que pase… TAL DÍA HARÁ UN AÑO…

INFELIZ DÍA DEL TRABAJADOR

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Hoy millones de personas celebran el día internacional del trabajo, bueno, rectifico, hoy millones de personas disfrutan de un día de fiesta llamado día del trabajo y la mayoría de ellos no saben ni por qué.

El hecho de que hoy, día del trabajador, sea un día festivo significa que el mundo no ha cambiado demasiado y si en algo parece que lo ha hecho no ha sido a mejor después de más de 120 años.

En 1829 se empezó a crear un movimiento para reivindicar la jornada laboral de ocho horas, de manera que se pudiera llevar a cabo la máxima de ocho horas de trabajo, ocho de ocio y ocho de descanso, contando, además, con la idea de que la jornada de ocho horas aumentaría los turnos de trabajo en las fabricas lo que significaba una disminución del paro. Lo que entonces lograron fue una medida grotesca de sancionar a los empresarios por cada hora de más que obligaran a realizar a sus trabajadores a partir de 18 horas de trabajo seguido.

No se lleva mucha diferencia con nuestra situación actual, en la que, si tienes suerte y trabajas, tienes la obligación de hacer todas las horas extras que se te impongan si deseas mantener tu puesto y poder llevar un sueldo a tu casa para subsistir y pagar las necesidades básicas de tu familia.

Finalmente en 1886, viendo que la ley de las ocho horas laborales no se cumplían, los sindicatos empezaron a movilizarse, ya entonces la prensa estaba a favor del empresario y gobiernos, publicando que este movimiento sindical era; «delirio de lunáticos poco patriotas», y manifestó que era «lo mismo que pedir que se pague un salario sin cumplir ninguna hora de trabajo». Ya veis, pedir una jornada que te permitiera tener algo de vida familiar y un descanso necesario era de locos y de tener un morro que te lo pisas. Lo mismo que ahora, o tragas con las condiciones vergonzosas y humillantes de los empresarios o no trabajas porque no quieres, que somos una pandilla de vagos.

El día 1 de mayo los trabajadores se echaron a la calle, una batalla campal que duro varios días, donde murieron varias personas y hubo cientos de heridos. Uno de los fallecidos fue un policía. Que entre los muertos hubiese civiles no importaba demasiado, pero la muerte del policía fue penada, culpando a centenares de trabajadores que fueron golpeados y torturados hasta la muerte. Estos hechos represivos fueron apoyados por una campaña de prensa con citas como:

“Qué mejores sospechosos que la plana mayor de los anarquistas. ¡A la horca los brutos asesinos, rufianes rojos comunistas, monstruos sanguinarios, fabricantes de bombas, gentuza que no son otra cosa que el rezago de Europa que buscó nuestras costas para abusar de nuestra hospitalidad y desafiar a la autoridad de nuestra nación, y que en todos estos años no han hecho otra cosa que proclamar doctrinas sediciosas y peligrosas!”

120 años después estamos en las mismas, salimos a la calle a protestar por nuestros derechos y los policías que nos golpean sin miramiento, con prepotencia y frialdad, están cumpliendo con su trabajo, mientras que el ciudadano que intenta defenderse está incumpliendo lo que quieran inventarse y tiene todas las de perder.

Un periodista tuvo la osadía de publicar lo que pensaba y fue directo a la horca por estas letras;

“Trabajadores: la guerra de clases ha comenzado. Ayer, frente a la fábrica McCormik, se fusiló a los obreros. ¡Su sangre pide venganza!
¿Quién podrá dudar ya que los chacales que nos gobiernan están ávidos de sangre trabajadora? Pero los trabajadores no son un rebaño de carneros. ¡Al terror blanco respondamos con el terror rojo! Es preferible la muerte que la miseria.
Si se fusila a los trabajadores, respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho tiempo.
Es la necesidad lo que nos hace gritar: ¡A las armas!.
Ayer, las mujeres y los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados, en tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costosos y se bebía a la salud de los bandidos del orden…
¡Secad vuestras lágrimas, los que sufrís!
¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!.”

Dichos enfrentamientos, acusaciones y detenciones costó la vida de muchos trabajadores y dirigentes sindicales; no existe un número exacto, pero fueron miles los despedidos, detenidos, procesados, heridos de bala o torturados. La mayoría eran inmigrantes: italianos, españoles, alemanes, irlandeses, rusos, polacos y de otros países eslavos.

Si señores, los Españoles también fuimos inmigrantes, algo que parece no recordamos a día de hoy.

120 años después aquí estamos, siendo los mismos borregos que tenemos que cumplir con las decisiones de otros borregos mayores si queremos comer, y cuidado no protestes, porque ya no tenemos derecho a la protesta ni a la pataleta, en caso contrario el pataleado eres tu, pataleado físicamente, moralmente lo somos todos los días.

El día de hoy lo celebramos con entusiasmo, que bien, un día de fiesta, sin pararnos a pensar que de celebración tiene poco. Los sindicatos, por costumbre y tradición, en el día de hoy siguen saliendo a la calle, ¿para qué? en estos momentos ya ni se sabe, porque hasta ellos están comprados, o mejor dicho, se han vendido.

120 años después la historia sigue siendo la misma o peor. Es triste ver como el ser humano no parece tener ganas de evolucionar, de crecer espiritual y moralmente. En la vida siempre se ha dicho que nada es complicado, que somos nosotros los que lo hacemos difícil, y es así porque nunca dejaran de existir aquellos que siguen cegados por la ambición y el poder, quienes son movidos únicamente por el egoísmo, la corrupción y la satisfacción de creerse por encima de todo y todos.

El día del trabajador, jajajajajjaa, el día del estúpido sistema creado desde la ignorancia y que sigue vigente 120 años después.

Nunca me han gustado los días “DE”, algunos porque son simplemente días inventados por las grandes cadenas comerciales, como el día de los enamorados, el padre, la madre… pero por lo menos se celebra un sentimiento digno de reivindicar, el amor, cariño y respeto, sentimiento que deberíamos celebrar todos los días del año. Pero, ¿qué sentido tiene celebrar semejante batalla sangrienta? sentido tendría si de ella hubiésemos aprendido algo, el mundo fuera mejor, los trabajadores fueran tratados con dignidad y pagados con salarios justos y el paro dejara de existir. Celebrarlo si se hubiese conseguido el propósito marcado, celebrar la victoria de la justicia, pero no fue así.

Feliz día del trabajador, del trabajador mal pagado, explotado y engañado en muchas ocasiones, eso si tienes suerte de trabajar.

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PD: Hablo en términos generales, no voy a entrar en el debate de que hay trabajadores que se merecen una patada en el culo y que dejen su puesto libre para aquel que realmente lo quiera utilizar, como el de esa enfermera de la seguridad social que me encontré ayer en urgencias, que no dejo de comer pipas ni un instante, importándole un comino que le estuvieran mirando y que la sala de espera estuviera abarrotada y sus compañeras pudieran necesitar ayuda, aunque lo cierto es que ninguna sudaba demasiado. Tampoco defiendo que esté bien la muerte de un policía en una manifestación, igual de bochornosa que las heridas que ellos producen a diestro y siniestro, sin pensar que eres una abuelita paseando con el nieto por la calle equivocada. Luego nos llevamos las manos a la cabeza cuando en los telediarios siguen hablando de guerras en países que nos pillan lejos, cuando cada una de estas protestas con actos violentos son pequeñas batallas que, al final, nadie gana.

VERDAD, VERDADERA.

La verdad sobre la verdad, ¿de qué verdad me hablas? Porque tu verdad sobre la verdad seguro que no es la mía, entonces, ¿cuál de las dos es la verdadera?… dicen que sólo hay una verdad, claro, la nuestra, sólo que como “nosotros” hay millones de seres humanos y cada uno con sus circunstancias, sus costumbres, valores, forma de ser y vivir y, sus verdades.

Cuando dos personas discuten, tienen un desencuentro, siempre existen dos verdades, cada una de las partes va a vivir la situación de manera diferente, según su educación, creencias, ética, inteligencia mental y emocional, dependiendo de su personalidad, tendrán verdades muy distintas. Los hay que incluso su verdad, aún basándose en una gran mentira, para ellos sigue siendo su verdad, algunos incluso se la creen, otros tendrán que lidiar con su conciencia, en caso de tenerla.

Tu verdad no puede ser la mía cuando se tienen personalidades tan dispares y para ti la tuya será normal y para mí no hay por donde pillarla. ¿Qué es normal?, la normalidad es como la verdad, cada uno tiene la suya y ninguno tiene derecho a juzgar la normalidad de los demás, por muy anormal que nos parezca. Hay tantas verdades y normalidades como personas existimos, cada uno tenemos nuestra vida y esos son muchas vidas y muchas formas de recorrerlas.

Hay gente con una verdad tan diferente a la nuestra, formas de ver la vida, de educar a los hijos, divertirse, los de derechas tienen su verdad igual de verdadera que para la izquierda.¿Debemos juzgarla por eso? ¿Cómo podemos medir la normalidad y vivir con todas las verdades? No lo intentes, no existe medida exacta. Aunque me temo que no he puesto un buen ejemplo, pues estas verdades están basadas en mentiras enormes. Pero es que hay vidas basadas en la mentira y para esas personas su única verdad es una mentira. Por suerte verdades existen muchas, pero mentiras, mentiras sólo hay una y con las patitas muy cortas.

Dicen que tenemos que respetar todas las verdades, ¿esto es verdad? ¿La verdad de quién?, ¿hasta dónde llega el respeto? Respetare tu verdad siempre y cuando no me afecte personalmente de forma negativa, siempre y cuando tu verdad no esté fundada en una mentira. Respetaré tu normalidad siempre y cuando no altere la mía. Y cuando digo: “siempre y cuando”, no quiere decir que en el momento que me salpique tu verdad voy a dejar de respetarte, simplemente me echare a un lado, dejaré que pases y seguiré con mi vida. Cuando mi verdad no te interese espero que hagas lo mismo, ignórame, e ignorar significa; no hacer caso a algo, desconocer, hacer caso omiso.

Existen personas que, teniendo una vida anormal para mí y una verdad un tanto dispar con la mía, tienen el atrevimiento de hablar mucho, pese a su ignorancia, les gusta hablar de aquello que desconocen. Es decir, si decides ignorarme vuelves al punto de no conocerme, no saber de mi existencia y no se puede hablar de aquello que para ti no existe.

¿Cómo lo hacemos para relacionarnos con otras personas? Esa es la complejidad, al final nos movemos por emociones, nos relacionamos con otros por como nos hacen sentir. Estás enamorado o alguien te gusta como amigo/a, pareja, porque muchas de sus propiedades te gustan y la suma de todas ellas forman el amor y la amistad. Así que mientras tengas más verdades similares a la mía y tan normal como mi vida, sea la tuya, podremos mantener una amistad o relación duradera. En el momento que la balanza se desequilibre y te muestres más anormal que yo, en más aspectos de la vida, difícilmente podremos congeniar. A veces el sentimiento a favor es tan fuerte que puedo ignorar las diferencias, pero probablemente tú no lo hagas, o quizá llegue el día que deje de hacerlo. Esto pasará y la relación desaparecerá dependiendo de tu verdad y la mía, de tu forma de medirla. Y la medirás de una manera u otra dependiendo de lo normal o anormal que seas.

¿No podemos estar equivocados y los anormales ser nosotros? Por supuesto, no lo niego, es más, estoy convencida de mi anormalidad, que es tan normal o superior a la tuya, pero con la diferencia de que es la mía, la que yo elijo, sufro y disfruto, la que a mí me hace feliz o duele, la que me ha tocado, la suma del resultado de mis creencias, valores, ética, educación, país en el que he nacido, personas que me han rodeado, etc… Porque mi verdad será muy diferente dependiendo de la suma de todo lo nombrado, mi verdad no es la de un ladrón, o si, no es la de un asesino, o tal vez, no es la del vecino del 5º.

Mi verdad es que no soporto las mentiras, no puedo con la hipocresía ni con aquellos que no tienen verdad y viven criticando las verdades de otros. Mi verdad no es criticar, es vivir mi normalidad dejando que los demás vivan la suya e incluso los que viven anormalmente. Si tu verdad es mentirme, a mí no me importa, ya sé que no eres normal, ¡anormal!

TU TREN

Seguro que has oído más de una vez que el tren solo pasa una vez, que has de cogerlo en su momento, que no pierdas las oportunidades, etc… si hablamos de irnos de viaje buscaremos aquel tren que se ajuste a nuestro horario, si, normalmente, los trenes que te trasladan de un lugar a otro pasan varias veces al día por la estación en la que te encuentres, dependiendo de tus necesidades, hora de salida, hora de llegada, tomaras un tren u otro.

¿Por qué pensamos que los trenes de las oportunidades no funcionan igual?, probablemente cuando pienses que el tren pasó y  lo dejaste escapar, que tu oportunidad tal vez no vuelva, habrá pasado tiempo. Si en el momento que un tren estaciona en nuestra vida no te subes a el, no dudes, no era tu tren, tal vez ahora, cuando lo piensas desde el recuerdo, añores no haberlo pillado, pero en su momento, si no lo hiciste, era porque tenías motivos para no hacerlo, si decidiste no subirte y aprovechar esa “oportunidad”, créeme, no era el tren que tenías que tomar entonces, aunque si que puede ser un tren que ahora te gustaría coger, pero es ahora cuando lo necesitas, no antes, así que no has perdido nada.

Todos pensamos que hemos perdido trenes, yo también tengo esa sensación, pasó hace muchos años, entonces no quise subir a ese tren, era un viaje para el que no estaba preparada, así que se marcho, sin mi, me quede en la estación donde me encontraba y continúe con mi vida. Pero no voy a pensar que perdí un tren, no he perdido nada, si en su momento decidí que ese no era mi viaje no dudo de que, en ese momento, esa era la elección acertada. Puede que ahora que deseo tomar ese tren ya no vuelva a pasar, pero es absurdo pensar en perdida de oportunidad, te subes o no te subes, si no lo haces, no era tu tren, ni la estación adecuada, ni la hora oportuna, no sabes siquiera donde te habría llevado ese tren, probablemente, seguro, no era tu destino.

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Destino, el que unas veces elegimos y otras nos viene dado, ¿tu crees? ¿De verdad piensas que el destino está escrito? o por lo contrario ¿piensas que podemos modificarlo?. Siempre he sido de aquellas personas que piensan que el destino lo vas creando por el camino, cientos de caminos diferentes que tomar a lo largo de la vida, tu decides cual de ellos eliges en cada momento y cada uno de ellos te lleva a un destino diferente, o no?? puede que incluso, en ese destino escrito y marcado para nosotros ya esté predeterminado el camino que vas a decidir tomar en cada momento.

Cuando dejé pasar mi tren, ¿fui yo quien cambie mi destino o es el destino el que tenía previsto que lo dejara pasar?. No lo sé, solo creo que mientras piensas en trenes perdidos es posible que vuelva a pasar otro y te pille despistado con tus recuerdos y, otro tren que pasará.

No, los trenes no se pierden, los trenes los tomamos o los dejamos según nuestras circunstancias, momento, lugar y hora. Al final nosotros decidimos donde y como ir, forzados o no por lo que nos rodea, pero lo decidimos nosotros. Los trenes no se escapan, los dejamos pasar.

Igual de claro tengo que cada día pasa uno nuevo, ¿Dónde nos llevara? ¿Es el nuestro? ¿Qué pasara si lo dejo escapar?, cada día tienes que tomar decisiones, todas son oportunidades, absolutamente todos los pasos que das te llevan a tu destino ¿Sabes cual es tu destino?… La mayoría de nosotros vamos sin rumbo, nos dejamos llevar y cada día es una aventura, el destino una sorpresa. Otros tienen claro donde quieren llegar, tienen un destino programado y cada día que pasa dan un paso más hacia el, ¿Cuál es el tuyo? No importa, el destino solo es una circunstancia, un estado, una situación y dicen que las circunstancias, tu estado, el como te sientes, eres, depende de como cada uno viva sus circunstancias, así que si, puedes elegir tu destino… o puedes elegir disfrutar de lo que venga o a donde vayas a llegar, sepas o no donde será.

¿Los trenes solo pasan una vez? Los trenes pasan continuamente, largos, cortos, rápidos, lentos, con asientos más o menos cómodos, los hay con cafetería para entretenerte por el camino, blancos, rojos, azules, verdes, grises… Cientos de trenes, miles de trenes van pasando a lo largo de nuestra vida. No se pierden, lo tomas o no lo tomas.

Ahora perdóname, tengo que coger un tren, puede ser que nos veamos en la próxima estación y, si lo pierdo, buscaré otro modo de llegar, si me ves haciendo auto stop, para, tal vez tu seas mi tren 😉

Estacion

¿DESIDIA? AUTOAYUDA-TE

Aprovecho esta entrada para hablar de dos temas que tenía en mente desde hace varios días y los cuales no me va a ser difícil de empastar, como se suele decir, ambos pueden llevarse como anillo al dedo.

La desidia puede y debe asociarse a la desgana, dejadez, indolencia, desinterés, holgazanería, pereza, pasividad, abandono, desatención. Según el diccionario se trata de negligencia, falta de cuidado y de interés. Lo más importante es la negligencia producida por la desidia, puesto que una falta de cuidado y de interés hacia cualquier cosa o persona puede acarrearnos problemas, sobre todo si esa desidia se generaliza y siempre terminamos pagándola con nosotros mismos.

Especialistas dirían que si sufres alguna de las definiciones arriba indicadas eres un auténtico vago, algo que podría ser superficial y nimio con fácil solución, o si se trata de una forma de ser, tu mismo, sigue adelante, tampoco vas a sufrir. Diferente es cuando sufres todas y cada una de esas definiciones, amigo, tenemos un problema, podría tratarse de estrés o incluso ansiedad, temas que tendrás que tratar cada uno con ayuda.

Ahí quería llegar, a la ayuda necesaria. Cuando uno sufre desidia, un día y otro y al siguiente y al que vendrá después, termina teniendo una triste sensación de vacío existencial. No solo es importante ESTAR pero también hay que SER, y la desidia te produce esa extraña sensación de estar pero no ser. Estas, porque eso es evidente, pero en un estado más parecido al vegetativo que a cualquier otro, clínicamente vivo, estas, pero pasas las horas muertas, pensando en todo lo que podrías hacer pero no haces, te abades de cualquier responsabilidad con la primera musaraña que pasa, y más ahora, créeme, tenemos todos los medios necesarios para matar el tiempo sin pensar en nada; Farm Heroes, Candy Crush, Kitchen Scramble, Hay Day, Pet Rescue… eso es lo que necesitas, rescue pero urgente. Puede que los demás hasta piensen que estamos haciendo algo, concentrados durante horas frente al ordenador, tal vez eso nos hace sentir un poco mejor. Antes ese tiempo no tenías manera de matarlo tan fácilmente, lo cual echo de menos, a la fuerza algo tenías que hacer, ya se sabe, menos es más, o te tragabas todas las series y peliculones de la televisión, que con suerte alguna podía ser buena y por lo menos eso te llevabas, aunque claro, de cara a disimular, complicado, todo el día tirado en el sofá es muy evidente. Somos tan ilusos que intentamos “disimular” ¿A quién queremos engañar? solo tu eres el que sufres las consecuencias, es a ti a quien te engañas.

Llega un momento en el que empieza a desesperarte la sensación de estar pero no ser, de perder el tiempo, no hacer nada de provecho, no sentir que ERES y estas vivo, y estar vivo significa, desde mi punto de vista (para otros es suficiente con respirar y que el corazón bombee), es vibrar cada instante, entender que cada minuto que transcurre no volverá!, tener objetivos, sueños e ilusiones y trabajar por conseguirlas, tener pasión por lo que haces, sea cual sea la circunstancia, sentirte con vitalidad, energía, ganas de hacer cosas, la vida es movimiento, no quietud. Pero, ¿cómo salir de ese estado de apatía e indiferencia?

Entonces es cuando recurrimos a los libros de AUTOAYUDA, en primer lugar te diré que no entiendo porque se llaman de autoayuda cuando realmente lo estas leyendo con el propósito de que sea el escritor, a través de su libro, el que te de la solución a todos tus problemas, precisamente porque tu no puedes o sabes que hacer, por dónde empezar, para auto ayudarte. No existen libros de AUTOAYUDA como tal, son consejos, sugerencias, experiencias de otras personas que, si lo deseas, puedes llevar a cabo para sentirte mejor, pero siempre es una ayuda exterior.

Dicho esto, no estoy en contra de los libros llamados erróneamente de AUTOAYUDA, solo discrepo de su denominación. Leer siempre es bueno y más si son ideas, consejos, sugerencias que pueden hacer que te ayudes. Pero no te equivoques, un libro no te va a solucionar el problema, va a ayudarte a que tu te lo soluciones, una vez leído eres tu y entonces si, eres tu, el que te autoayudas. Esa es la decepción de muchos al leer un libro de este tipo, una vez terminado vuelves a amanecer al día siguiente y todo sigue igual, te acuerdas de todo lo que en el libro ponía, tan motivador, que te elevaba el ánimo mientras lo leías y decías ¡SI! mañana empiezo, voy a cambiar mi vida, esto es genial!!! pero vuelve a salir el sol y sigues sin ganas de levantarte, no tienes fuerza para afrontar el día, enciendes el ordenador, te fumas un cigarro, remoloneas por la casa y, ya estas, otra vez ha pasado un día sin hacer nada… ya te has leído el libro, si no lo has hecho ahora seguro que en algún momento de tu vida lo hiciste, ya sabes la teoría, la conoces de sobra, y que difícil es comenzar. Se nos hace un mundo tener que incorporar a nuestra vida hábitos saludables, acciones que sabemos con seguridad son beneficiosas para nosotros, para nuestra mente, cuerpo y espíritu.Parece mentira, si miras a nuestro alrededor, desde el comienzo del mundo, todo lo que hemos logrado, el potencial que tiene el ser humano y lo débiles que somos. Con todo lo inteligentes que se nos supone y tenemos, porque la inteligencia está pero no la utilizamos, que pronto caemos en las tentaciones y que poco cuesta caer en los vicios (como vicio entendemos malos hábitos); alimentarnos mal, ingerir azúcares en exceso, bebidas gaseosas y estimulantes, fumar, el tumbing o lo que es lo mismo, estar tirado sin hacer nada. Nos enganchamos con facilidad a todo aquello que va a favor de nuestro deterioro. Todos estos vicios, te recordare, hacen que aún te sientas más cansado, sin fuerzas, sin energía, es un círculo vicioso (valga la redundancia)

Ahora qué hacemos? buscamos otro libro? otro articulo motivador? los 10 secretos para ser feliz en una semana?

Va a ser que no, que todo, absolutamente todo, requiere un esfuerzo. Si quieres lucir tipazo en verano tendrás que hacer ejercicio, cuidar tu alimentación, entonces es cuando maldices tu genética, ¿Ahora vas a tener que hacer el esfuerzo de practicar deporte y dejar de comer la basura que te parece deliciosa? Si, lo vas a tener que hacer. ¿Por qué nos cuesta tanto hacer todo aquello que al final nos va a dar como resultado nuestra felicidad y satisfacción?… creo que de la estupidez humana ya hable en la entrada anterior.

Ahí está, uno de los pecados capitales más cometido, la pereza, y no veas como se aferra a nosotros. Pero solo depende de ti echarla de tu vida, quitarte las telarañas, levantarte y hacer lo que debes hacer para poder acostarte por la noche satisfecho contigo mismo, FELIZ. No es fácil, al principio nos va a costar, mucho, no te lo niego, pero merece la pena. Nadie quiere pasar por un quirófano, pero si tienes un grano en el culo que te duele, te pica, te escuece y te lo tienes que quitar, aún sabiendo que tendrás treinta días de dolorosa recuperación ¿qué haces?. Son solo treinta días, eso dicen los entendidos, cuando una acción la repites durante treinta días se termina convirtiendo en una hábito, está en nuestra mano, treinta días duros, de esfuerzo, sin poder sentarnos del dolor que nos produce la operación o el resto de tu vida con un grano en el culo que te impide ser feliz?… si volvemos a elegir el grano, está claro, aún me quedaran muchas entradas más sobre la estupidez humana.

Levántate, anda, madruga, haz ejercicio, come bien, crea una lista con tus objetivos, no importa lo absurdos que sean, ve a por ellos, ponte un horario, créate una obligación, (si no la tienes) si la tienes disfruta de ella, puesto que la tienes que hacer de todos modos mejor será con una sonrisa que con cara de anchoa revenida, esfuérzate, siii, ya se que es duro, ¿quieres quitarte el grano del culo o no? Pregúntales a los deportistas profesionales si no es duro prepararse para unas olimpiadas, ¿crees que nacieron estando en forma y con un fondo que no se ve? nadie gana nada sin esfuerzo, así es la vida, no tengo la culpa, así que tu decides,  lucha, vive, se feliz.

Al final tendré que tirar de tipicazo, son cuatro días, ya hemos desaprovechado dos ¿vamos a por lo que queda? también puedo decir aquello de “hoy comienza el principio del resto de tu vida” pero no caigas en la trampa, ayer también comenzó y lo hará mañana, pero puede ser tarde…

Ya sabes, son treinta días malos… dentro de treinta días nos vemos por aquí, sin granos en el culo.

“llegaras cuando vayas más allá del intento”