EL GRAN HERMANO DE LOS GRANDES HERMANOS

El famoso reality show se emitió por primera vez el 23 de abril del 2000 con una gran campaña publicitaria previa. Todos, y digo todos, incluidos los que desde la II edición niegan verlo, estábamos pegados ante la gran pantalla con gran expectación. Algunos incluso hacíamos reuniones de amigos el día de su emisión, ahora no recuerdo en que día de la semana era, y mientras cenábamos íbamos comentando, o mejor dicho, criticando a cada uno de los concursantes, algunos nos caían mejor que otros, todos teníamos a nuestro preferido y al que más detestábamos, otros pasaban algo más desapercibidos, por su poca participación o por su sinsabor natural que le debía venir impuesto desde el día de su nacimiento.

En nuestro país siempre se nos ha dado muy bien eso del “cotilleo”, deporte nacional, el que diga que no lo ha practicado nunca miente, ¡como nos gusta mirar la paja en el ojo ajeno!, tal vez porque la viga en el propio ya aburre. Como no teníamos suficiente con nuestros vecinos y aquellos que consideramos amigos, comenzó Gran Hermano. Si, ese programa que nadie ve pero que lleva catorce ediciones y con altos niveles de audiencia, curioso, claro que todo el mundo niega votar al PP y salieron vencedores en las últimas elecciones, curioso.

A lo que iba, Gran Hermano se hace llamar programa de reality show porque vemos la vida en directo, voy un paso más allá, la vida es, directamente, un gran hermano desde el principio de su existencia, al margen de si el mundo es mundo provocado por el big bang o fue Dios con la varita mágica. Mucho antes del inicio de este programa, en 1998 se rodó la película del show de Truman, basada en un único personaje que era vigilado las 24 horas del día y, el ojo que todo lo ve, tenía programada toda su vida, sus amigos, familiares y el resto de habitantes del pueblo eran actores que iban haciendo lo que correspondía en cada momento.

Nuestra vida no es mucho más diferente que cualquiera de estos reality, estamos vigilados en todo momento, cada vez más, desde que nacemos nos ponen pruebas que, con el tiempo se van complicando y tenemos que ir superando, lo malo es que las nuestras vienen sobre la marcha y cuando menos lo esperas, las del Gran Hermano televisivo son semanales y con manual de instrucciones, en las nuestras te tienes que sacar tu solito las castañas del fuego, sálvese el que pueda y según las habilidades intelectuales y emocionales de cada uno saldrás más o menos airoso de la situación. El ojo que todo lo ve nos va poniendo piedras en el camino, ahora un atentado por aquí, una guerra por allá… una de cal y otra de arena, inventaron el trueque, después decidieron que teníamos que ganarnos el pan trabajando, dependiendo del trabajo que nos toca desempeñar nos premian con más dinero, los buenos concursantes (según el de arriba, el decide quien es apto y quien no) puede que seas universitario o un obrerito de a pie. Nos regalaron años de apogeo al que llamaron boom inmobiliario y todos íbamos de sobrados para después sorprendernos con una crisis, a ver como se las apañan (debieron pensar) esta durara lo que ellos crean conveniente, parece que les divierte porque la están alargando demasiado. Las pruebas más difíciles vienen con nombre y síntomas de enfermedad, a este le toca un cáncer, un accidente, a este otro le basta con una artrosis reumatoide, si les parece que no lo estas haciendo mal del todo y con suerte, solo te toca un resfriado de vez en cuando. Nos dejan tener criterio propio, has cierto punto, pero nos obligan a posicionarnos hacia un bando u otro, es una forma de darle más emoción, para que existan rivalidades entre nosotros, encontronazos, broncas.

Al final la vida consiste en un juego, tienes que saber utilizar bien tus cartas, estar preparado para las pruebas, bailar al son que toca o ser concursante rebelde, harás más o menos amigos, tendrás más o menos éxito, irás superando pruebas de diferente grado de dificultad, pero todos vamos a ser nominados un año u otro y, a veces con previo aviso o cuando menos te lo esperas, deciden que ya has jugado lo suficiente, eres expulsado, muerto, se acabo.

Así que, teniendo en cuenta que vivimos un Gran Hermano a lo bestia, te diré que no merece la pena comerse demasiado el coco, intenta divertirte, hazlo lo mejor que sepas, no tengas demasiados conflictos ni seas, por lo contrario, el soso del concurso. Tomate como una prueba todo aquello que sucede, porque así es, no planifiques demasiado tu futuro porque no depende de ti, o si, según les de. Pero sobre todo, por encima de todo, disfruta del concurso y te deseo que llegues cuanto más lejos mejor, que participes el máximo de tiempo posible y que te sea leve. Ahh, y cuida con lo que haces, que te están viendo.

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Un pensamiento en “EL GRAN HERMANO DE LOS GRANDES HERMANOS

  1. Estoy leyendo todo el blog me ecanta pero te aseguro que nuca he visto a gra hermao…lo he leido Georges Orwell y en esta epoca me parecio sciencia ficcion como con La société du spectacle de Guy Debord…como pasa la vida y la ficcion supera la realidad!!!!

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