LA ESTUPIDEZ HUMANA

La mía primero, que no se trata de criticar a nadie ni que nadie se de por aludido y sin embargo hago alusión a todos. Tanta estupidez existe en el humano que se han escrito y realizado estudios sobre la misma, por ejemplo; Carlos M. Cipolla (lo siento por su apellido, la de estupideces que habrá tenido que aguantar), escribió las cinco leyes fundamentales de la estupidez humana. Te haré un resumen sobre estas cinco leyes:

1. “Subestimamos el número de estúpidos/as que existen a nuestro alrededor”, porque siempre se ha dicho, la estupidez es muy atrevida y existen muchos más estúpidos de los que imaginamos, pero teniendo en cuenta que muchos de ellos no lo reconocen, de estúpidos que son, es muy difícil de medir el número de población que sufre este síntoma

2. “La probabilidad de que cierta persona sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de esa persona”. No voy a entrar en el debate de si hay que incluir el ser rubia, porque me parece una estupidez.

3. “Una persona estúpida es aquella que causa pérdidas a otra persona o grupo de personas sin obtener ninguna ganancia para sí mismo e incluso incurriendo en pérdidas”. De estas conocemos muchas, demasiadas, sino existieran, tal vez, tampoco existiría la crisis económica, por ejemplo. Muchos de estos, además de estúpidos, son unos auténticos hijos de su madre.

4. “Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento, lugar y circunstancia, tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error”. Está claro, solo un estúpido puede hacer tratos con otro estúpido, en mi defensa, por haber pecado en alguna ocasión con esta regla, diré que, igual que existe la enajenación mental temporal y se utiliza como defensa ante delitos cometidos, también existe la estupidez temporal y, por suerte, es solo eso, temporal.

5. La persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que existe. El ejemplo más claro lo tenemos en el gobierno y todos los mandamases, dejamos el mundo en sus manos, que además de estúpidos son unos chorizos.

También un tal Paul Tabori escribió sobre este tema en un libro titulado “Historia de la estupidez humana”, que si, que cuando el río suena estúpidos llevara, sino de qué tanta literatura sobre este mal tan propagado.

Desde mi humilde punto de vista, hasta como ser evolucionado, animal que puede pensar, planear, crear e incluso tener creencias y dogmas, somos bastante estúpidos, el único animal que necesita ayuda para dar a luz a otro ser, igual de estúpido, por cierto, porque este tardará algo así como un año en aprender a andar, cuando todos los demás animales lo hacen a las horas, incluso minutos, de haber llegado a este mundo, que digo yo, será para salir corriendo más deprisa. Las crías son alimentadas por su madre los primeros meses de vida, nosotros, que te voy a contar, en el mejor de los casos con unos once años podemos prepararnos un bocata, algunos no aprenden jamás ni a freír un huevo y, si hablamos de buscarse los alimentos por su cuenta, los hay que tienen cuarenta años y siguen comiendo de sus padres. Que bien!! somos un animal evolucionado, lo mejor de las especies, somos la leche.

Más tarde empezamos a empeorar las cosas, crear códigos, leyes absurdas, otras no tan absurdas pero se cumplen o no dependiendo de como se levante otro ser igual de evolucionado que nosotros. Somos estúpidos siguiendo a estúpidos que llamamos líderes. Seguimos modas estúpidas para no desentonar y no parecer menos estúpidos que los demás. Tenemos emociones y hasta una lista de pecados, los que más llaman la atención son los pecados capitales, que se hicieron llamar así porque, para poder llegar a cumplir con estas adicciones y obsesiones, que son los pecados capitales, somos capaces de cometer otros muchos.

Primero fueron cinco, luego ocho y al final los dejaron en siete, estos son los pecados capitales que cometemos día si y día también los seres humanos:

1. Lujuria, obsesos sexuales que por conseguir su satisfacción pueden llegar a acosar, violar y matar.

2. Pereza, ese pecado que nos impide ser aquello que deseamos pero que no podemos alcanzar porque requiere mucho esfuerzo.

3. Gula, pecado necesario para que otros seres humanos puedan enriquecerse gracias a la obesidad de muchos de los que la padecen, sino no existirían las dietas, los balones intragastricos, reducción de estomago, etc…

4. Ira, está descrita como un sentimiento incontrolado de odio y enfado, generalmente crea un deseo de hacer mal a otros, pero puedo asegurar que es un sentimiento de lo más absurdo y estúpido, porque el único que sufre, en primer lugar, es el que lo siente, nada que decir del daño que puede llegar a hacer aquellos que por ira cometen crímenes, pero su dolor sigue sin desaparecer.

5. Envidia, y no me vengáis con cuentos de que existe la envidia sana, porque no es cierto, solo que así nos sentimos mejor. Envidia, ¿Para qué sirve? una vez más para sufrir uno mismo.

6. Avaricia, es un pecado de exceso, mira que nos gusta todo a lo grande y cometer excesos, al igual que la lujuria y la gula, ande o no ande caballo grande. Mientras te ocupas en hacer crecer tus pertenencias y posición social irás sufriendo a su vez envidia por los que ya tienen lo que tu deseas, te creará una ansiedad que te provocará gula y probablemente termines gordo como un tocino y, con suerte, cuando tengas todo lo que deseas, querrás gastártelo todo en recuperar tu figura.

7. Soberbia, sobre valoración del yo, mirarse demasiado el ombligo, creerse superior a los que le rodean, si, cierto, superiores en estupidez, se llevan la palma.

No me imagino a ningún animal, y me paro a observar a mi perro, con la intención de cometer algunos de estos pecados, pero resulta que los inteligentes somos nosotros. Somos tan inteligentes que otros seres humanos tienen que escribir libros de autoayuda para que los demás sepamos como salir de este atolladero en el que nos ha metido la evolución.

Seremos animales superiores e inteligentes, pero estúpidos como nosotros solos, son el resto de especies del planeta las que nos observan con autentico espanto y, si pudieran, se echarían las manos a la cabeza al comprobar como vivimos, lo infelices que somos, lo antinaturales que nos hemos vuelto y, encima, por si fuera poco, nosotros que hemos llegado los últimos nos estamos cargando este mundo que nos han regalado. Además de estúpidos, somos egoístas.

Después de leer esto, probablemente algo quieras cambiar, pero no sabes como, tal vez un libro de autoayuda nos venga bien.

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AMIGOS

Una de las grandes ventajas que tiene facebook es la facilidad para poder encontrar gente a la que le habías perdido la pista o bien una forma cómoda de estar en contacto y sentirte cerca de los amigos, tus amigos reales, los de siempre, a esos que te apetece abrazar y ver de vez en cuando, aunque no niego que también puede usarse como herramienta para conocer gente nueva, que tal vez con el tiempo puedas llamarlos amigos, amigos de verdad.

Esta semana me he reencontrado con una gran amiga y persona, si, gracias a facebook.  Una de esas personas que siempre tienes en el recuerdo, un recuerdo muy especial, a quien aprecias y siempre le estarás agradecida, un sentimiento que, por más que han pasado los años sin tener contacto, nunca ha desaparecido, sigue ahí, donde siempre ha estado.

Entonces me ha dado por pensar en la amistad, esa relación estupenda que las personas tenemos entre nosotros y necesitamos. Amistad, según el diccionario: Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato. Una palabra con un gran valor que no siempre utilizamos de manera correcta y lo hacemos con bastante ligereza. Siguiendo con el tema facebook, desde mi humilde parecer, en la pestaña que indica “amigos” debería poner “contactos”, a partir de ahí cada uno crear sus listas y seleccionar, amigos, conocidos y alguna manera de identificar a aquellos que no conoces en persona pero sí has comenzado una relación con ellos a través de esta red social, probablemente con el tiempo estas listas se vayan modificando, amigos que ya no son amigos, conocidos que pasan al grado superior de amigos, desconocidos que un día conoces y, puede ser o puede que no, pasen al listado de aquellos que realmente consideras amigos.

Pero, ¿Cuántos amigos tenemos?, con certeza te digo que no más de diez, siendo muy, pero que muy positivos, así que olvídate de todos aquellos que acumulan números en la pestaña de “amigos” con un motivo que desconozco. Que quede claro que en todo momento hablo de nuestro perfil personal, caso a parte las páginas creadas con fines comerciales o de marketing.

Te contaré que dentro de mi perfil tengo, por supuesto, a mis grandes amigos/as, y no a todos, estoy pensando en una de las mejores personas que conozco que considero mi amiga desde hace más de 25 años y no sabe de redes sociales. Mis amigos/as de verdad se cuentan con los dedos de las manos. Por otro lado están, también, personas que un día formaron parte de mi vida, por casualidad, ex compañeros de trabajo, amigos de amigos, incluso algun@ ex de algun@ ex, etc… y que me agrada tenerlos, probablemente jamás nos llamaremos por teléfono ni nos escribiremos una carta larga poniéndonos al día de todo lo sucedido en nuestras vidas estos últimos años, ni nos iremos juntos de cañas, pero me producen simpatía, me parecen buena gente y ahí se quedan, en mi lista de conocidos. De esos conocidos/as tan solo hay dos a l@s que jamás les he visto en persona, pero estoy segura que un día lo haré y podemos sorprendernos.

Sorpresas, y muchas, te pueden dar las relaciones de amigos y conocidos a lo largo de tu vida, piensa en toda la gente que llegas a conocer en el transcurso de los años, desde la guardería, para esos privilegiados que tengan recuerdo de esos tiempos, el colegio, instituto, universidad, autoescuela, academias de cursos varios, gimnasio, trabajos, clientes, proveedores, la pandilla del parque donde sacas al perro, la cajera del supermercado donde vas todos los días, el camarero que cada mañana te sirve el café, vecinos, amigos de amigos… sería imposible realizar una lista con todas aquellas personas que conocemos, sin embargo, de tanta gente, con los dedos de las manos se cuentan los amigos. E incluso estos no son para siempre, algunos llevan años a nuestro lado y deseamos que continúen cerca durante el tiempo que nos quede, todos empezaron como conocidos y, algunos con el tiempo y otros en a penas un instante, se convirtieron en AMIGOS, de esos que se puede escribir con mayúsculas. Otros lo fueron igual que dejaron de serlo, a algunos los recuerdo con cierta melancolía, tuvieron su momento en mi vida y la misma nos separo por diferentes motivos, a otros los echo de menos, a veces cometemos errores, o no, y los apartas de tu agenda, otros simplemente pasaron sin pena ni gloria.

En ocasiones simples conocidos han tenido conmigo gestos de corazón, un comportamiento digno de un amigo que, por el motivo que fuese, no lo tuvo o no existió opción, y se convierten en parte de tu vida, guardados con mimo en ese paquete de personas importantes para ti. En ocasiones, amigos han tenido un comportamiento que te decepciona, digno de un conocido al que poco le importas, nada te debe y al que nada debes y simplemente pasan a ese paquete de personas que llamamos conocidos o directamente al de si te he visto no me acuerdo.

Lo bueno es que los conocidos nunca pueden decepcionarte, en todo caso solo les queda la opción de sorprenderte, de los amigos siempre esperamos ese afecto personal, puro y desinteresado, que nace y se fortalece con el trato.Pero no debes esperar más, puesto que es desinteresado, solo trátalos como te gustaría que te trataran. No quieras acumular una cifra importantes de “amigos” en un listado de una red social, intenta cultivar relaciones que sean fructíferas, gratificantes, que te aporten comprensión, respeto, confianza. Y mañana, o dentro de un rato, cuando salgas a la calle, te cruces con los vecinos, clientes, proveedores, la chica del supermercado, compañeros de trabajo, etc… dedícales tu mejor sonrisa, porque mañana puede que esas mismas personas, cuando menos te lo esperes, pueden ser tus amigos, amigos de verdad. No es cierto que se cuenten con los dedos de las manos, mucho menos con una única mano, solo que no todos tienen la oportunidad de demostrarte lo que podrían hacer por ti y lo mucho que pueden necesitarte.

No importa de donde vengan, a que se dediquen o si tenéis mucho o poco en común, con cada uno de ellos compartirás momentos, confidencias y anécdotas únicas de cada uno y que no podrían haber surgido con cualquier otro.

Dedicado a todos mis amigos y conocidos.

EL GRAN HERMANO DE LOS GRANDES HERMANOS

El famoso reality show se emitió por primera vez el 23 de abril del 2000 con una gran campaña publicitaria previa. Todos, y digo todos, incluidos los que desde la II edición niegan verlo, estábamos pegados ante la gran pantalla con gran expectación. Algunos incluso hacíamos reuniones de amigos el día de su emisión, ahora no recuerdo en que día de la semana era, y mientras cenábamos íbamos comentando, o mejor dicho, criticando a cada uno de los concursantes, algunos nos caían mejor que otros, todos teníamos a nuestro preferido y al que más detestábamos, otros pasaban algo más desapercibidos, por su poca participación o por su sinsabor natural que le debía venir impuesto desde el día de su nacimiento.

En nuestro país siempre se nos ha dado muy bien eso del “cotilleo”, deporte nacional, el que diga que no lo ha practicado nunca miente, ¡como nos gusta mirar la paja en el ojo ajeno!, tal vez porque la viga en el propio ya aburre. Como no teníamos suficiente con nuestros vecinos y aquellos que consideramos amigos, comenzó Gran Hermano. Si, ese programa que nadie ve pero que lleva catorce ediciones y con altos niveles de audiencia, curioso, claro que todo el mundo niega votar al PP y salieron vencedores en las últimas elecciones, curioso.

A lo que iba, Gran Hermano se hace llamar programa de reality show porque vemos la vida en directo, voy un paso más allá, la vida es, directamente, un gran hermano desde el principio de su existencia, al margen de si el mundo es mundo provocado por el big bang o fue Dios con la varita mágica. Mucho antes del inicio de este programa, en 1998 se rodó la película del show de Truman, basada en un único personaje que era vigilado las 24 horas del día y, el ojo que todo lo ve, tenía programada toda su vida, sus amigos, familiares y el resto de habitantes del pueblo eran actores que iban haciendo lo que correspondía en cada momento.

Nuestra vida no es mucho más diferente que cualquiera de estos reality, estamos vigilados en todo momento, cada vez más, desde que nacemos nos ponen pruebas que, con el tiempo se van complicando y tenemos que ir superando, lo malo es que las nuestras vienen sobre la marcha y cuando menos lo esperas, las del Gran Hermano televisivo son semanales y con manual de instrucciones, en las nuestras te tienes que sacar tu solito las castañas del fuego, sálvese el que pueda y según las habilidades intelectuales y emocionales de cada uno saldrás más o menos airoso de la situación. El ojo que todo lo ve nos va poniendo piedras en el camino, ahora un atentado por aquí, una guerra por allá… una de cal y otra de arena, inventaron el trueque, después decidieron que teníamos que ganarnos el pan trabajando, dependiendo del trabajo que nos toca desempeñar nos premian con más dinero, los buenos concursantes (según el de arriba, el decide quien es apto y quien no) puede que seas universitario o un obrerito de a pie. Nos regalaron años de apogeo al que llamaron boom inmobiliario y todos íbamos de sobrados para después sorprendernos con una crisis, a ver como se las apañan (debieron pensar) esta durara lo que ellos crean conveniente, parece que les divierte porque la están alargando demasiado. Las pruebas más difíciles vienen con nombre y síntomas de enfermedad, a este le toca un cáncer, un accidente, a este otro le basta con una artrosis reumatoide, si les parece que no lo estas haciendo mal del todo y con suerte, solo te toca un resfriado de vez en cuando. Nos dejan tener criterio propio, has cierto punto, pero nos obligan a posicionarnos hacia un bando u otro, es una forma de darle más emoción, para que existan rivalidades entre nosotros, encontronazos, broncas.

Al final la vida consiste en un juego, tienes que saber utilizar bien tus cartas, estar preparado para las pruebas, bailar al son que toca o ser concursante rebelde, harás más o menos amigos, tendrás más o menos éxito, irás superando pruebas de diferente grado de dificultad, pero todos vamos a ser nominados un año u otro y, a veces con previo aviso o cuando menos te lo esperas, deciden que ya has jugado lo suficiente, eres expulsado, muerto, se acabo.

Así que, teniendo en cuenta que vivimos un Gran Hermano a lo bestia, te diré que no merece la pena comerse demasiado el coco, intenta divertirte, hazlo lo mejor que sepas, no tengas demasiados conflictos ni seas, por lo contrario, el soso del concurso. Tomate como una prueba todo aquello que sucede, porque así es, no planifiques demasiado tu futuro porque no depende de ti, o si, según les de. Pero sobre todo, por encima de todo, disfruta del concurso y te deseo que llegues cuanto más lejos mejor, que participes el máximo de tiempo posible y que te sea leve. Ahh, y cuida con lo que haces, que te están viendo.

HOY ES SIEMPRE

Incluso podría decir, ahora es siempre, porque hoy es demasiado largo y contiene futuro y pasado.

Siempre es ahora, podemos tener una idea de nuestro futuro inmediato e incluso a largo plazo, un esbozo de lo que nos gustaría que fuese, un objetivo por el cual vamos trabajando, ahora, a pesar de que pueda cambiar el rumbo, pero nunca un plan. “La vida es todo aquello que nos sucede sin haberlo planeado”, así es, no importa tu condición social, edad, sexo, ni siquiera importa donde hayas nacido para que, de repente, en cuestión de segundos, tu vida cambie y de un giro vertiginoso, para bien o para peor.

Una mañana te levantas y de manera mecánica comienzas a hacer lo de siempre, vas al baño, te duchas, te lavas los dientes, desayunas, te vistes, siempre, o casi siempre, en el mismo orden, ni siquiera prestamos atención a esos momentos tan cotidianos y repetidos. Te vas a trabajar, hacer tus recados, a dar un paseo, tomar unas cervezas y, zas, de repente una mirada de un desconocido, se acerca y termina siendo el hombre con el que vas a pasar un tiempo de tu vida o incluso el resto de ella. Conoces a tu futuro jefe y te hace la oferta del año, miras la primitiva y ¡toma! te ha tocado, o por lo contrario recibes una llamada, un ser querido ha fallecido sin previo aviso, ni despedidas, ni últimos abrazos…

Y todo en un segundo, con una mirada, una coincidencia, una llamada, un paso mal o bien dado, quién sabe. Por eso ahora es siempre, porque no sabemos que va a suceder dentro de cinco minutos, ¿para qué hacer planes? es absurdo. 

Me encuentro con una amiga, esta pletórica y reluciente, enamorada, entusiasmada, ¡Me casooo! – vaya, que sorpresa, me alegro, enhorabuena y, ¿cuándo?. – Tenemos fecha para junio del 2015. Jajajajajja, nunca lo he entendido, se ha programado de tal manera que ya sabe lo que hará, como, donde, y con quien, dentro de más de un año. Espero que el destino esté de su parte. Tal vez dentro de un año y medio hasta el hombre de su vida, ya no sea tan de su vida, ni ella la mujer que deseaba.

No sé que voy a hacer mañana, si, bueno, tengo agenda y algo programado, pero ¿quién me dice a mi que no sucederá algún imprevisto que me haga cambiar el ritmo del día?

Hoy es siempre, ahora es siempre y lo único real, importante, así que presta atención a lo que haces en cada momento, siente cada mañana como te cae el agua mientras te duchas, saborea cada uno de tus desayunos como si fuera el único y así con cada paso que des, atento al presente, cuando hagas algo, da igual qué, céntrate en ese momento, no solo lo disfrutarás más, sino que además, no pensaras en otras cosas que, para qué?, si ahora es siempre y mañana, mañana no se sabe… eso si, está permitido soñar, pero sueña ahora, tal vez mañana no tengas tiempo.